
El fraude no es un riesgo lejano ni una situación excepcional. Es una realidad que impacta a organizaciones de todos los sectores y tamaños, con efectos directos en la sostenibilidad, la confianza y los recursos que son de todos. De acuerdo con la Association of Certified Fraud Examiners (ACFE), las empresas pierden en promedio el 5 % de sus ingresos anuales a causa del fraude.
Un problema global que nos afecta a todos
El fraude es un fenómeno mundial. Según el estudio Faces of Fraud de SAS, 7 de cada 10 personas han sido víctimas o han experimentado algún tipo de fraude al menos una vez en su vida. Estas cifras evidencian que nadie está completamente exento y que la prevención empieza por un paso fundamental: reportar las irregularidades cuando se detectan.
El rol clave de las personas
Hablar marca la diferencia. La experiencia demuestra que cuando las personas alzan la voz, el fraude se descubre con mayor eficacia. El Report to the Nations 2024 de la ACFE indica que los reportes provienen principalmente de:
52 % de colaboradores
21 % de clientes
11 % de proveedores
Estos datos confirman que el compromiso de las personas es decisivo. Tu voz puede marcar la diferencia y convertirse en el primer paso para proteger a la organización.
Denunciar: el principal mecanismo de detección
Las denuncias son el medio más efectivo para detectar el fraude. De acuerdo con la ACFE:
43 % de los fraudes se detectan gracias a denuncias
14 % por auditoría interna
13 % por supervisión
Estos resultados refuerzan la importancia de contar con canales adecuados y confiables para reportar. La línea ética es una herramienta clave para actuar con responsabilidad e integridad.
Actuar a tiempo reduce los riesgos
La detección temprana es fundamental. Las organizaciones que cuentan con líneas de denuncia logran identificar los casos de fraude en un período promedio de 12 meses, frente a 24 meses en aquellas que no disponen de este canal. Reportar permite actuar a tiempo, reducir daños y evitar que los riesgos se profundicen.
Denunciar protege lo que es de todos
El impacto de contar con canales de denuncia es tangible. La ACFE señala que las organizaciones con líneas éticas pueden reducir hasta en un 50 % las pérdidas asociadas al fraude. Por eso, la línea ética no es solo un canal de reporte: es una herramienta para proteger los recursos, la confianza y la integridad compartida.
Una línea ética para escucharte
La línea ética es un canal diseñado para actuar con integridad y confianza. Aquí tu información, es anónima, segura y confidencial.
Si conoces algún caso de fraude interno, repórtalo en los siguientes canales de atención.
Correo: lineaeticacavipetrol@inif.com.co
Formulario en línea: https://lineaeticacavipetrol.etica.com.co/ReporteLineaEtica/CrearReporte
Prevenirlo no es solo una responsabilidad institucional: también depende de que las personas se atrevan a denunciar.









































